El megaesófago en perros o dilatación esofágica, es una enfermedad consistente en un incremento generalizado del esófago. El esófago se dilata y se agranda, retiene la comida y los líquidos impidiendo el paso al estómago. Si nota que su perro tiene problemas al tragar, ha perdido el apetito, tose o regurgita, acuda a su veterinario Granada de confianza.

El esófago es un tubo muscular que enlaza la garganta con el estómago. Este tubo tiene una longitud aproximada de 30cm para perros medianos, y un calibre de entre 2-2,5 cm en vacío. Este tubo se divide en tres partes: cervical, torácica y abdominal. La irrigación del esófago proviene de tres arterias, de las carótidas, tiroideas y gástrica.

Causas que provocan el megaesófago

La dilatación del esófago en los perros se puede producir por tres motivos:

Congénito. El perro nace con esta enfermedad y comienza a observarse desde el nacimiento. Cuando se produce el destete y empieza con la ingesta de alimento sólido es cuando se pone de manifiesto. El animal tras la ingesta lo regurgita.  Esta enfermedad es congénita cuando se achaca a la falta de madurez neuromuscular.

Secundario. Se presenta cuando la dilatación esofágica está ligada a una patología o lesión principal. Tales como: miastenia gravis, disautonomía, botulismo, moquillo, intoxicaciones (por plomo), neoplasia, cuerpos extraños, fístulas, malformaciones, anillo vascular, hipotiroidismo. Todas estas pueden ser causas subyacentes.

Idiopático adquirido. No se conoce la causa por la que se da la dilatación esofágica. Las principales hipótesis que se barajan son que se dé por la presencia de neurotoxinas o por causas hereditarias.

Normalmente la dilatación esofágica suele darse en mayor medida en perros de raza grandes. Pastor alemán, el Setter Irlandés y el Gran Danés, son las razas con más predisposición.

Síntomas que provocan el megaesófago

El principal síntoma de el megaesófago es la regurgitación. Consiste en vómitos de agua, comida, o mucosa, de forma espontánea, sin previo aviso.

La neumonía. Se produce por la entrada de alimentos o líquidos en los pulmones.

Otros síntomas:

-Ruidos al respirar.

-Coquexia, es la pérdida repentina de peso.

-Incremento o disminución del apetito.

-Mal aliento.

-Dificultad al tragar.

-Problemas gastrointestinales.

-Malnutrición.

Tratamiento

El tratamiento más eficaz es:

-Suministrar alimento y agua al animal en pequeñas cantidades.

-Mantener al perro en posición vertical durante la ingesta y después de la ingesta. Existen sillas especiales para este fin.

-Variar el tipo de alimento hasta que demos con el más adecuado.

En nuestra clinicas veterinarias en Granada podemos atenderte. No solo para este problema de Síndrome de Megaesófago en perros, sino para cualquier otra cuestión que le afecte a tu mascota. En Clínica Veterinaria Alcazaba contamos con el equipo de profesionales más experimentados.